La música forma parte de mi vida desde la adolescencia.
Empecé poniendo música en pequeñas celebraciones y, con el paso de los años, ese interés terminó convirtiéndose en una profesión que me llevó a trabajar en cabinas de DJ, emisoras de radio, estudios de grabación y grandes eventos.
Cada una de esas experiencias me enseñó algo diferente.
La radio me enseñó a escuchar.
La cabina a leer a las personas.
El sonido en directo a no dejar nada al azar.
Y hoy GROOVIA reúne todo ese recorrido para crear experiencias musicales pensadas para cada momento.
Una cena, una terraza junto al mar, un cóctel, una celebración o una pista llena necesitan cosas diferentes. Mi trabajo es entenderlo y elegir la música que haga que todo fluya de forma natural.
En una cabina aprendés muy rápido cuándo una pista necesita energía y cuándo necesita respirar.
En la radio entendés que un buen sonido nunca debe cansar al oyente.
En un evento descubrís que la música tiene que acompañar a las personas, no competir con ellas.
Con los años comprendí que todas esas experiencias hablaban de lo mismo.
Crear el ambiente adecuado.